jueves, 24 de octubre de 2019

Qué son los aminoácidos esenciales

Los alimentos están compuestos por varios nutrientes. Entre ellos están los macronutrientes que aportan energía, y los micronutrientesvitaminas y minerales, y el agua. Los macronutrientes son los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas. Cada uno de ellos está formado por otras moléculas más pequeñas, que se unen para formar otra mayor. De esta manera, cuando comemos los alimentos, los macronutrientes se separan en sus componentes más pequeños para poder atravesar la mucosa intestinal y ser metabolizados y utilizados en las células. Estos dos procesos se denominan digestión y absorción.
En el caso de las proteínas, que son moléculas grandes y complejas en su forma espacial, sus componentes básicos se denominan aminoácidos. En la naturaleza, como integrantes de las proteínas, existen 22 aminoácidos en total. De ellos, 10 se clasifican como esenciales.
Un aminoácido esencial es aquel que el organismo no es capaz de sintetizar por sí mismo y, por esto, debe tomarlo necesariamente desde el exterior a través de la dieta. Además, son aminoácidos necesarios para el correcto desarrollo de algunas funciones en el organismo. Los aminoácidos esenciales son: leucina, isoleucina, valina, metionina, lisina, fenilalanina, triptófano, treonina, histidina, arginina.
Estos dos últimos aminoácidos son esenciales dependiendo del resto de componentes de la alimentación, así que realmente se consideran semiesenciales. En el caso de la histidina, es un aminoácido esencial en la infancia que pasa a ser no esencial en la etapa adulta.
Cuando un alimento posee todos los aminoácidos esenciales y en una cantidad considerable, se dice que contiene proteína de alto valor biológico. La proteína considerada de mejor calidad es la presente en el huevo, la albúmina. Esta proteína no solo contiene todos los aminoácidos esenciales para el hombre, sino que, además, se encuentran en una disposición y orden inmejorable para su absorción en el intestino.
También puede suceder que un alimento contenga todos los aminoácidos esenciales excepto uno, o lo posea en muy pequeña cantidad. En ese caso, se considera que ése es el aminoácido limitante en ese alimento para poder considerarlo como proteínas de alto valor biológico.
Además, con una alimentación variada que incluya todos los grupos de alimentos en las cantidades recomendadas, el contenido de aminoácidos esenciales es más que suficiente para cubrir las recomendaciones. En el caso de que se restrinjan los alimentos de origen animal, será imprescindible conocer y manejar muy bien las combinaciones adecuadas para conseguir estos componentes.El consumo de mínimas cantidades de aminoácidos esenciales es necesario para el mantenimiento de la vida. Las recomendaciones establecen que es preferible un pequeño consumo diario y repartido de estos nutrientes antes que concentrar su ingesta en días concretos. Los requerimientos hablan de entre 20-150 mg de cada aminoácido por cada kg de peso y día.
Ante deficiencias continuadas de estos componentes pueden aparecer síntomas a nivel del sistema nervioso, pero la afectación se hará evidente en todos los órganos y sistemas, como el aparato locomotor y lesiones a nivel muscular. También pueden evidenciarse dificultades en la cicatrización de heridas y en la recuperación muscular tras un esfuerzo. Asimismo, existe la posibilidad de alteración del metabolismo de los macronutrientes. 

Tomado de www.webconsultas.com para efectos académicos

lunes, 7 de octubre de 2019

Grasas Trans


Bollería industrial

¿Qué son las grasas trans?

Las grasas trans (AGT) son ácidos grasos insaturados que se forman de forma industrial al convertir aceite líquido en grasa sólida (proceso llamado hidrogenación). También se conocen como ácidos grasos trans, aceites parcialmente hidrogenados y grasas trans-colesterol.
La hidrogenación facilitó que los aceites fueran más estables y menos propensos al enranciamiento oxidativo. También permitió que las grasas resultantes, las trans, tuvieran una textura sólida o semisólida parecida a las de origen animal.
Además de a través de la hidrogenación, este tipo de grasas se pueden obtener de forma natural. Este estudio indica que las grasas trans son formadas en el rumen (cámara de fermentación que poseen los rumiantes) de animales poligástricos como vacas, ovejas y cabras. Los AGT producidos se absorben en el sistema gástrico y pasan a los músculos y a la leche producida por estos rumiantes. Se encuentran así en pequeñas cantidades en carne, leche y derivados.
José Manuel García Almeida, miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), señala que este tipo de grasas tienen diversas funciones, “entre ellas la energética, estructural (en membranas y otras estructuras orgánicas) y reactante, capaz de intervenir en vías inflamatorias y del metabolismo celular”.
Se absorben y metabolizan de forma parecida a los ácidos grasos insaturados, aunque se diferencian de estos en que “el organismo humano no es capaz de sintetizar las grasas trans”, advierte García.

Perjuicios para la salud

Las grasas trans se popularizaron ante la creencia de que compensaban el daño a la salud de las grasas saturadas. No obstante, a día de hoy, se conoce los AGT son más dañinos que las grasas saturadas.
Por ello, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud, el Consejo de Nutrición Danés y la Asociación Americana del Corazón sugieren que menos del uno por ciento de las calorías ingeridas procedan de grasas trans.
Entre los principales efectos en la salud, los AGT producen enfermedades cardiovasculares y obesidad. Además de aumentar el colesterol malo (LDL), reducen el bueno (HDL), dando como resultado la acumulación del colesterol en las arterias y el aumento de riesgo de cardiopatías o accidentes cerebrovasculares. García añade que produce la elevación de triglicéridos.
El aumento de peso es otro de sus riesgos.  Generalmente se encuentran en alimentos bajos en nutrientes, con numerosas calorías adicionales por el azúcar, lo que puede empeorar este efecto. También suponen un riesgo de presentar diabetes tipo 2.
La Administración de Alimentos y Medicamentos Americana (FDA) considera los alimentos libre de trans si contienen menos de 0,5 gramos por porción de alimento. Considera también que, si el alimento contiene más de 4 gramos de grasa saturada y grasas trans, no puede dirigirse a la población como saludable.

Razones por las que la industria sigue empleando estas grasas

A pesar de todos los efectos negativos de las grasas trans, la industria sigue empleándolas porque aumenta el plazo de consumo y estabiliza el sabor de los alimentos. García explica que se mejora así el manejo de los productos precocinados.
La única manera de conocer si un alimento contiene este tipo de grasas es consultar el etiquetado, aunque  no hay una regulación que obligue a identificar estas grasas y, por tanto, muchos fabricantes lo ocultan. En Canadá y Estados Unidos sí que existe un etiquetado obligatorio.
En todo caso, se recomienda revisar los ingredientes, prestando especial atención a la cantidad de grasas trans, las cuales pueden aparecer indicadas como parcialmente hidrogenado.

En qué alimentos se encuentran

Los alimentos pueden contener grasas trans son numerosos. Están fundamentalmente en:
•  Alimentos congelados, como los canelones, las pizzas, el yogur helado o el helado.
•  Productos fritos o empanados, como las croquetas.
•  Aperitivos salados, como las papas fritas.
•  Galletas.
•  Grasas sólidas como las margarinas y mantecas.
•  Pastelería industrial.
•  Pasteles y tartas.
•  Comida rápida.
•  Sustitutos de crema no lácteos.
Para evitar sufrir los perjuicios que las grasas trans provocan en la salud, conviene sustituir las comidas con grasas trans por otros con grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas. Por ejemplo, suplir la mantequilla por aceite de oliva o evitar los alimentos procesados.

Tomado de cuidateplus.marca.com para fines académicos